Alerta: cuando decidir ir al Psicólogo

Sentirse medio depre, triste, que la vida te abruma, que tus emociones te controlan, que tu relación de pareja no acaba de ir del todo bien, o que no puedes más con tanto estrés… ¿Quién no se ha sentido alguna vez que no puede con estas situacion, que ojalá algo o alguien le ayudara a salir de esos baches?

Lo cierto es que muchas veces sufrimos en vano, y ya no por la situación o por el problema en sí, que también, sino porque nos machacamos ante nuestra incapacidad de lidiar con el conflicto. “¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? Si otras veces he podido con todo y ahora me encuentro paralizado, no sé ni para dónde tirar…

Frente al malestar, consultar al profesional

Ante un malestar físico acudimos al médico a las primeras de cambio, pero frente a un malestar emocional y/o mental, ¿qué hacemos? Sufrirlo, sin considerar siquiera que existen opciones como consultar con un profesional de la salud mental como es el Psicólogo y/o el Psiquiatra. Ya sea por las creencias irracionales que todavía rondan alrededor de la figura del Psicólogo o por las excusas que te das para no acudir al Psicólogo, el caso es que no hacemos nada y encima ¡sufrimos y nos hundimos aún más!

¿Pero cómo distinguir entre si la situación por la que estoy atravesando es digna de consultar con un profesional de la salud mental o no?

1. No saber el rumbo de tu vida

  • Desconocer las metas o valores que dan sentido a tu vida.
  • No tener autonomía personal.

2. Tener ira o mostrar agresividad de forma frecuente

  • Tener poca paciencia
  • Emociones a flor de piel
  • Sentimientos de rabia

3. No tener el control de las emociones

  • Las emociones te arrastran
  • No eres capaz de analizar las situaciones de forma objetiva

4. Estrés

  • Agudo
  • Crónico
  • Positivo
  • Negativo

5. Dificultades para dormir

  • Insomnio de inicio (problemas para conciliar el sueño)
  • Insomnio de mantenimiento (despertares frecuentes o tempranos)

6. Pensamientos negativos

  • Más pensamientos negativos que positivos
  • Pensamientos intrusivos
  • Obsesiones

7. Sentir tristeza o malestar casi siempre

  • Rupturas
  • Muertes
  • Despidos
  • Decepciones

8. Somatizaciones / Ataques de ansiedad

  • Múltiples dolores físicos: pinchazos, taquicardia, hiperventilación, acidez estomacal…

9. Sentir que todos los demás están contra ti

  • Tus jefes, compañeros de trabajo
  • Tus amigos
  • Tu pareja
  • Tus hijos

10. Encontrarte en una situación límite

  • Que no sabes resolver
  • Que no tienes la fuerza de afrontar